Figueiras, islas Cíes

Figueiras, islas Cíes

miércoles, 30 de julio de 2008

El Abismo de Helm

Estimados Camaradas me dispongo a relataros los hechos acaecidos en la conocida como Batalla del Abismo de Helm. Nombre que solo puede deberse a que allí ocurrió la batalla y no a lo que allí sucedió. Si el nombre mostrase lo que allí paso sería sin duda La Batalla de los Valientes Gritones. Pero bueno dejaré eso de poner nombre a los refinados elfos y yo os contaré lo que allí ocurrió porque solo los guerreros pueden narrar y comprender lo que realmente sucedió allí.

Tal y como os dije en mi último relato, partí con mi ejercito de 200 hombres al socorro de mi primo Aragorn. Mis hombres a los que apodan los gritones por sus feroces gritos previos a la batalla “MATA MATA MATA MATA MATA” mientras agitan su mano derecha, son una tropa de feroces guerreros curtidos por la toma de la mina del enano Milinko y como bien sabéis están comandados por mis generales: mi hermano Castillorn el joven, mi hermanastro Galigorn el semielfo, el bravo enano Milinko y las otrora trillizas Tholtin. En la cúspide del ejército me encuentro yo, Castillorn el Viejo futuro Rey de Covadonga cuando a mi primo se le quite esa mojigatería que tiene encima y acepte de una vez su destino en vez de dedicarse a gimotear por las esquinas como un elfo en celo.

Alcanzamos a mi primo en Edoras, ciudad principal de los Rohirrim. Dirigía a un largo peregrinaje de mujeres, niños, ancianos y algún que otro guerrero hacia el refugio de Helm. Está es un grandiosa fortaleza nunca tomada erguida por el noble pueblo de Rohan en Honor a Helm. Junto a mi primo iba Theoden, rey de Rohan (un viejo un tanto peculiar, con poca memoria pero bastante simpático, aunque no se porqué tengo un mal presentimiento sobre su futuro), el enano Gimli (un simpático enano o enana, porque un comentario suyo me hizo dudar sobre si los enanos son machos, hembras o depende del momento), el elfo Legolas (que no hizo más que confirmar mi teoría sobre los elfos: están las hembras y los quieren ser hembras ¿será que su destino es el inverso al de los ents?) y la dama Eowyn (una grácil y bella guerrera que sin duda cayó enamorada de mi bravo hermano nada mas verlo, pero vi que al igual que mi hermano es tímida así que tendré que echarles una mano).

Gandalf (ese simpático mago al que habíamos ayudado en Trabad, se ve que la bola que le recuperamos la vendió por mucho dinero porque ahora vestía mejores ropas y estaba mas aseado) había ido a buscar refuerzos (me pregunto yo para qué si con los que estábamos allí nos sobrábamos).

A mitad de camino a Helm nos vimos sorprendidos por un ataque de huargos. Una pequeña escaramuza con rivales muy inferiores pero que fue suficiente para que mi primo cayese (nunca mejor dicho). Con gran dolor por mi parte no tuve más remedio que añadir su destino a la losa que supone el mío. Pero yo no soy tan débil como Aragorn, si el destino te da un golpe yo le escupo y le devuelvo tantos golpes que no sabe ni de donde le vienen. Así que en vez de venirme abajo lo que hice fue mandar un emisario para avisar en Minas Tirith el Retorno del Rey.

Así que el resto del camino lo recorrimos con tristeza pero con el ánimo de vengarlo aniquilando a los Huruk que nos enviaba Saruman. Llegamos a Cuernavilla y estudiamos la defensa. La gente estaba desanimada porque creía que eramos menos y bla bla bla. Como podían pensar que esos miserables que nos enviaba el hechicero podían soñar con derrotar a mis Gritones. El rey de Rohan agradeció mi ayuda, como ya os dije era un hombre simpático y sin duda con sabiduría de rey. Poco después volvió mi primo. No estaba muerto. Ya decía yo que nadie de mi familia podía morir de manera tan tosca ante un rival tan débil. Yo me había olvidado del emisario pero como luego descubriríamos, el senescal de Gondor pensó que lo mandaba mi primo lo que lo puso en su contra. Si yo fuera el Heredero lo decapitaría sin dudarlo ni un segundo. Un vasallo que se revuelve contra su señor es la peor alimaña que existe. Ah también he de mencionar que un guerrero rohan, rendido ante mi talla de guerrero y líder decidió jurarme fidelidad. Cosa que yo agradecí incluyéndolo entre los gritones.

Finalmente llegó el enemigo y comenzó la batalla. El comienzo de la batalla sirvió para comprobar que los gritones son tan buenos arqueros como los mejores elfos (por cierto que un grupo de agraciadas arqueras elfas había tenido el valor que le faltaba a sus afeminados compañeros “masculinos”). Finalmente llegó el momento que todos estábamos esperando, cuando esos imbéciles medio orcos cayeron en mi trampa: pusieron escalas para que mis tropas pudiesen bajar y aniquilarlos en el cuerpo a cuerpo donde mi ejército no tiene rival en toda la Tierra Media. Ante mi atónita mirada, mi primo y el ejército de Rohan no vieron esa clara oportunidad de victoria (hay que decir que mi primo nunca destacó por su brillantez táctica). Así que allí bajamos, los únicos con suficiente valor para derrotar a esa carroña. Allí estuvimos, atravesando sus líneas durante varias horas hasta que el mago Saruman usando su magia reventó uno de los muros de la fortaleza. No se porque ví la desesperación en el rostro de mi primo y su afeminado compañero elfo, al fin y al cabo un pequeño fuego de artificio no le serviría de nada al mago y así sería mucho más fácil que el ejercito saliese de la fortaleza y rompiese las líneas enemigas. Una vez más la torpeza táctica de mi primo contuvo a los hombres en la fortaleza en vez de salir a reventar cabezas de Huruk. Hay nos quedamos una vez más los gritones, solos, fuera de la fortaleza. El combate se prolongó unas horas más. En este tiempo vi como el rohirrim que se había unido a los gritones caía tras una brava lucha en la que recibió un golpe en la cabeza. También vi como mi hermano siguió forjando la leyenda y en un acto de los que sólo se inspiran en el corazón de los más bravos guerreros derrotó a un fiero Huruk a pesar de tener los dos brazos y una pierna rota. Esta gesta inspiró a mi ejército que con un terrible grito de “MATA MATA MATA MATA MATA” enardeció todavía más su ataque. Ya se podía ver reflejado el rostro del miedo en los Huruk. En un golpe de fortuna el ejército Huruk propinó un golpe inesperado a mis tropas. Tras feroz lucha y llevarse a un buen puñado de Huruk, Narlomë cayó bajo los golpes del enemigo. En ese momento un ataque de cólera inundó el espíritu de Milinko (tenía fuertes vínculos con la elfa ya que habían estado presos juntos en Covadonga antes de que la rescatáramos del enemigo), tan pequeño como noble persiguió al cobarde Huruk por todo el campo de batalla hasta darle caza y vengar a la elfa como se merecía.

La batalla estaba respondiendo a lo esperado. Dos formidables ejércitos enfrentándose cara a cara. Sin duda estábamos escribiendo una página con letras de oro de la historia de la Tierra Media. El final de la batalla se acercaba, la resistencia Huruk no amantaría mucho más cuando de repente una inesperada noticia nos sacudió. Aragorn y Theoden deciden ordenar retirada y esconderse en el fortín. Puedo entenderlo de mi primo, como ya dije no es un brillante estratega y además siempre esta con ese complejo de victima. Seguro que se dejó aconsejar por ese medionena de elfo. Lo que ya no entendía era lo de Theoden, como ya dije me pareció un buen rey. Seguro que se dejo influir por mi primo. Pero yo no iba a aceptar semejante orden de tontos, al fin y al cabo mi primo no había reclamado aún su trono así que teóricamente aún no era mi Rey. Por tanto ordené a mis gritones lo más lógico: cargar contra el enemigo en vez de huir. Sin duda fue la decisión correcta ya que sorprendimos a todos. En este tiempo ocurrió algo curioso. Sufrí lo que se puede llamar un deja vu, vi como tres individuos de mi ejército prácticamente iguales morían de la misma manera en el mismo lugar. Sin duda se trataba de algún artificio de Saruman para distraer mi atención. Por cierto cabe destacar que el cobarde mago al igual que el Rey Brujo carecía de valor para enfrentarse a mí. Sería que Sauron les habría recomendado no enfrentarse a mi ira. Estoy deseando usar una Palantir para dejarle las cosas claras a ese cobarde.

Pero la batalla aún no había terminado. Aún quedaba un suceso trágico. Una muerte épica y heróica. El enano Milinko se unió en la desgracia a Narlomë. El destino a veces es singular, al igual que los encontramos juntos ahora se van juntos. Espero que desde la Cámara de Mandos nos den su fuerza para continuar con nuestra cruzada contra el mal. Por el contrario mi hermano y el rohirrim gritón, ambos ya restablecidos de sus heridas, volvieron a la carga.

Así llegamos al final de la batalla con la llegada de Gandalf y Comer con los refuerzos rohirrim que junto a los gritones dimos cuenta del ya mas que mermado ejército Huruk. En un intento de salvar un poco su imagen mi primo y Theoden se decidieron por fin a seguir mi ejemplo y cargar contra el enemigo, aunque claro ahora que la batalla estaba decidida no tenía merito ninguno.

Finalmente habíamos conseguido la victoria aunque pagando un alto precio: Narlomë, Milinko y 133 de mis gritones. Allí mismo hicimos una bella ceremonia en la que dimos homenaje a todos los gritones caídos. Así mismo decidí mis tres nuevos generales entre los que incluí al valeroso rohirrim gritón y a uno mis leales dunedain.

Gandalf ha partido hacia el sur para que Gondor ilumine las almenaras solicitando la ayuda de Rohan. Cuando esto ocurra Thoeden reunirá sus tropas en el Sagrario durante varios días y luego partirá hacia el sur para ayudar a Gondor o al menos eso esperamos Gandalf, Aragorn y yo.

Mientras esto ocurre los gritones no estaremos quietos, partiremos hacia Fangorn para ver si conseguimos negociar con Carbol que nos de un extraño bebedizo del que nos han hablado dos simpáticos hobbits con los que hemos trabado amistad en la celebración de la victoria. También aprovecharemos para forrajear y buscar alguna aventura. Dejaré un par de hombres para que nos avisen cuando se iluminen las almenaras.

sábado, 26 de julio de 2008

Mi sobrina

Bueno se puede decir que he tardado bastante en poner unas cuantas fotos de mi sobrinita pues nació hace más de dos meses (22 de mayo de 2008) pero entre que tuve el ordenador estropeado y que no dispuse de demasiado tiempo era una tarea pendiente. Hasta hoy (casualmente el día que será bautizada). Aquí os va un slide de Cayetana con las imágenes que me parecieron mejores o más graciosas de la pequeñaja. Y no, no se me cae la babilla... je, je, je XD.

miércoles, 2 de abril de 2008

La mina del enano

Camaradas aquí prosigue el relato de la Reconquista. Tras nuestro provechoso viaje al Trabad del pasado proseguimos nuestro camino hacia Minas Tirith. Ciudad que alcanzamos sin ninguna otra novedad que resaltar. Sin duda el rumor de un grupo incontenible que viajaba hacia el sur se había corrido por toda la Tierra Media y el Enemigo ya no se atrevía a poner mas trabas en nuestro camino. Además el rey Brujo estaba atemorizado después de nuestro encuentro y tenia que encontrar fuerzas y valor para poder volver a afrontarme.

Así que llegamos a la ciudad en la que un día mi primo volverá a reinar. No visite al senescal ya que mis asuntos no han de comentarse con siervos que ostentan un poder temporal, no dignos de conocer los planes de la auténtica nobleza. Tampoco me molestaron sus tropas signo sin duda de que sabía de mi linaje e igual estaba atemorizado de que le desposeyese de su titulo. Estas sabandijas no saben que yo no aspiro a lo que le pertenece a mi primo. El será el próximo rey de los hombres, el gobernará sobre Gondor, Rohan y Los antiguos tres reinos Dunedain. Ese día yo reclamaré el titulo de soberano de los antiguos tres reinos Dunedain y junto a mi hermano reclamaré el honor de conquistar el reino haradrim. Sin duda mi destino será grande. He de buscar también una dama que me permita continuar mi linaje aunque en ocasiones me pregunto si existirá humana o elfa digna de tal honor.

En Minas Tirith cumplimos nuestros objetivos contratamos a los mejores arquitectos, ingenieros, maestros constructores y soldados para reconstruir y fortalecer Covadonga bastión desde el que abatiríamos el Mal definitivamente de la Tierra Media y haríamos que su recuerdo no fuese mas que el que ha tenido un lejano mal sueño.

Tras varios años de preparación conseguimos hacer de Covadonga un fortín inexpugnable. Amurallado alrededor del castillo principal se levantaba una prospera y segura ciudad que pronto traería prosperidad a mis súbditos.

Pero el bien conseguido no podía apaciguarme y reconfortarme. Mi camino solo había comenzado, así que nos dispusimos a reconquistar la mina de Milinko y devolver al Enemigo la afrenta recibida hace años. Así también podría volver a enfrentarme al Rey Brujo y acabar con el de una vez por todas.

Así que reuní la mitad de mis tropas y marchamos hacia allí. A nuestra llegada comprobé que el Rey Brujo no se hallaba allí. Sin duda sabía que yo lideraba el ejército asaltante y corrió a refugiarse a tierras lejanas. Me compadezco del día en que ese pobre cobarde reúna el valor de hacerme frente.

Yo llevaba clara la estrategia para ganar esta batalla ya que además de un gran guerrero he sido instruido como gran estratega así tras la obligada posibilidad de rendición al enemigo ejecute mi bombardeo incondicionado de dos semanas. Al poco tiempo se rindieron pero a mi enseñaron que uno no debe hacer su estrategia en función del rival si no de las fuerzas de uno mismo así que no varié mi plan y continué hasta completar el bombardeo de dos semanas. Gracias a esta brillante maniobra tomamos toda la zona exterior de la mina sin perder ni un hombre. Esta maniobra pasará a los anales de la historia y dentro de muchas generaciones se hablará del famoso bombardeo de Castillorn.

A continuación procedimos a arremeter con ira hacia el interior de la mina y en no excesivo tiempo nos hicimos con ella. Fue una batalla dura y épica pero logramos nuestro objetivo de devolver el honor a Milinko y los suyos recuperando la mina. El precio no obstante fue alto, tuvimos algunas bajas entre las que destaca la de nuestra amiga Idril que en una demostración de coraje más allá de toda duda estuvo en primera línea de a batalla hasta su muerte. Será largamente honrada y sin duda se ha ganado el derecho de ser enterrada en el Panteón Real de Covadonga.

Pero la paz dura poco en la vida de un guerrero y me ha llegado un mensaje de auxilio de mi primo desde el sur. He oído rumores de que el Enemigo se ha fortalecido en Mordor (donde ahora se esconde el cobarde del Rey Brujo), de que el Anillo Único ha sido encontrado y confiado a un hobbit (no se a que merluzo se le ha podido ocurrir semejante tontería). Yo soy partidario de devolvérselo a su Señor para que así no tenga excusas cuando caiga derrotado bajo mi espada. Sin duda de haber estado en el Concilio en el que se decidido su destino los habría hecho entrar en razón No se porque no se me avisó para asistir a él, sin duda sabían que estaba muy ocupado reconquistando y no quisieron molestarme. No obstante deberían consultármelo. Una decisión así no debería tomarse sin el beneplácito de los Castillorn. Se lo diré a ese simpático viejo y a mi primo cuando los vea.

Parece que se avecina una gran guerra en el sur y no pueden ganarla sin el concurso mío y de mis camaradas. Seguiré a mi primo camino a Gondor, probablemente le daré alcance en el reino de Rohan. Llevaré unos cuantos soldados, los veteranos de la mina de Milinko. 200 guerreros que podrían derrotar a cualquier ejército que se encuentre.

lunes, 31 de diciembre de 2007

Feliz Año Nuevo!!!!

Queridos Gritones todos, he pensado que estaría bien recordar alguno de los mejores momentos vividos a lo largo de estos 365 días, los que quedaron registrados fotográficamente para la posteridad. Espero que os guste mi selección.


sábado, 10 de noviembre de 2007

Un dia en el SIMO 2007

Tal y como os había adelantado, el pasado mes de Noviembre y gracias al curso de programación que estaba realizando, nos fuimos los días 8 y 9 al SIMO07 de visita. Realmente en el SIMO estuvimos un solo día, el otro fue de viaje, lo hicimos en autobús ya que las normas del curso (yo creo que mas bien el dinero) impedían hacerlo en avión. Eso sí nos lo tomamos con calma, sólo tardamos 10horas en llegar a Madrid. Aquí podeis ver unas fotos con mis compañeros durante la pausa de la comida y una pequeña fiestecilla que hicimos en el bungalow donde dormimos la noche del día 8.


Ya el día 9 nos fuimos al SIMO del cual podeis ver unas fotos de la entrada (quien dijo que no había ría en Madrid) y de la zona de acreditaciones donde, como podreis comprobar, lo hicimos como Profesionales.







Al principio la tarjetita de marras la llevábamos bien visible, para fardar más que nada, pero al tercer o cuarto comercial que nos paraba para vendernos no se que de la ley de Protección de Datos decidimos esconderla y actuar como lo que realmente éramos, unos frikis de la tecnología uséase geeks en estado puro.


En las siguientes fotos podreis ver diferente parafernalia que acompañaba a la feria, el coche del equipo de formula 1 BMW Sauber (tenían el simulador oficial pero después de la experiencia de Seralpri en la Fórmula 1 me parecía poca cosa probarlo), la antorcha olímpica de los próximos juegos olímpicos, única vez que estará en España dado que no pasará por aquí en su recorrido de Olimpia a Pekín (pensé en llevármela pero había un segurata de 2x2 que no le quitaba ojo), el nuevo Audi A5 (tampoco permitieron que me lo llevara) y un camareta que hacia filigranas a lo tom Cruise en Cocktail pero tan mal que siempre hacia las mismas y la mitad de las veces se la caía una botella (eso sí los cocktails estaban buenísimos).








Aquí podeis ver unas fotos de parte de lo que vi en la visita, destacar la impresora realizada con maíz, la montaña de ordenadores viejos que váyase usted a saber lo que significaba, pero que te partías de risa viendo como las azafatas intentaban que no se cayeran los ordenadores que iban colocando en la cima, el plasma de mis sueños (a ver si toca la lotería de Navidad) y los ordenadores tuneados entre los que destacaba uno refigerado por acite de oliva.




Y por fin, lo que Mr Y le encantaría pedirle estos días a los Reyes Magos, un ordenador realizado con la cabeza de Bender!!!.




Deciros que la antena es una cámara Web, la boca son dos grabadoras y está hecho en madera y acero galvanizado y se tardó 4 meses en construirlo.

Esto es a grandes rasgos lo que dió de sí el Simo, merece la pena ir a verlo alguna vez, pero personalmente a mi me decepcionó dado que esperaba más novedades tecnológicas y más oportunidades de consumismo algo de lo que cojea bastante. Por los comentarios que se han hecho, el SIMO se vuelve más profesional y comercial cada año que pasa, dejando a un lado al público de a pié. Hay eso, sí una zona de ocio en la que se puede jugar a las últimas novedades en consolas y videojuegos, con competiciones incluso, pero las largas colas desanimaban bastante, más aún después de paterte todo el SIMO en un día con lo que acabas el día bastante cansado, como prueba la suiguiente foto.



Si os ha gustado, quizás para el próximo año podamos planear una excursión gritona al SIMO.

lunes, 5 de noviembre de 2007

La Batalla de Tarbad

Saludos amigos!!!

A continuación os continuaré narrando mis aventuras y las de mi grupo de camaradas en la reconquista de la Tierra Media. Antes de nada deciros que he decidido que a partir de ahora nos llamaremos Los Gritones de Covadonga, porque cuando en la batalla se oyen nuestros gritos de guerra el enemigo tiembla, porque cuando nuestras espadas cercenan la cabeza de nuestros enemigos solo se puede oír los gritos de nuestros enemigos atemorizados mientras intentan huir.

Empezaremos donde lo habíamos dejado. Como bien sabéis teníamos un triple objetivo que cumplir, así que mientras Idril seguía a ese bellaco de senescal para saber donde estaba la Palantir, el resto de nosotros visitamos varios artesanos para “comprar” un equipo digno de nosotros. Puede que a alguno le pueda parecer una actitud poco caballeresca la de hacernos con un material regalado pues no íbamos a gastar dinero real para hacernos con este equipo, pero estamos en una dura guerra y nuestra acción tiene una doble justificación: el material que no salvásemos caería en manos del enemigo que lo usaría mas adelante contra nosotros y por otro lado sin causar mal a nadie (pues aquel artesano que se salvase de la batalla si habría ganado nuestro dinero honradamente) nos equiparíamos convenientemente para continuar nuestra gesta. Tras largas conversaciones conseguimos vender el equipo que no usaríamos para la batalla y comprar lo que nos hacía falta (armaduras, anillos mágicos, armas, …), no pude evitar observar la satisfacción de ver en estos artesanos la alegría que les produjo estas cuantiosas operaciones. Un ojo inexperto lo podría achacar a que estos mercaderes pensaran haber hecho la venta de su vida pero para alguien tan curtido en la vida como yo, alguien que conoce la mentalidad de mis vasallos, sabe que la felicidad se debía a que habían visto ese aura que me rodea a mi y al resto de los Gritones por la misión que el destino nos ha encomendado, y sabían que estaban colaborando en algo más importante y trascendente que sus sencillas vidas.

Además de hacernos con un equipo digno, compramos material de acampada y dos cofres mágicos, con innumerables protecciones para guardar en ellos el material y la Palantir hasta el presente. El siguiente paso era conseguir la Palantir y buscar un lugar seguro para los cofres. Así que nos repartimos las tareas una vez que Idril nos informó de que la Palantir llegaría en un par de semanas. Idril seguiría investigando el palacio para ver donde guardarían nuestro objetivo y como conseguir hacernos con ella sin tener que herir a ninguno de nuestros camaradas. Además se me ocurrió una gran idea. Podiamos también poner a salvaguarda el tesoro de la ciudad para que no cayese en manos del mal. No podía desvelar mi misión al gobernante de la ciudad pero seguro que estaría de acuerdo en que yo usase esta riqueza en el futuro para vengar la próxima destrucción de la ciudad a manos de los ejércitos del Rey Brujo. Así que a ello me comprometo y doy mi palabra: todo el dinero, joyas y objetos mágicos que salvemos de la destrucción de la próxima batalla lo usaremos para comprar equipos, para reconstruir Covadonga y armar el ejército que comandaré en la liberación de la Tierra Media.

Mientras Idril seguía investigando el palacio, yo me fui con su hermana animista a investigar los alrededores en busca de un lugar donde esconder los cofres. El resto de los Gritones intentarían buscar más información sobre la Palantir que nos pudiese valer de ayuda.

Gracias a mi dilatada experiencia como montaraz (algún joven inexperto podría pensar que es magia la virtud que tengo para moverme en la naturaleza como si fuera uno con ella pero tan solo es fruto de un notable entrenamiento unido a las capacidades innantas que Eru me ha otorgado para llevar a cabo mi destino) no me costó encontrar un buen lugar para esconder nuestro botín.

Mientras, el resto de los gritones se enteraron de que unos rufianes pensaban asaltar al grupo que traía la Palantir. Así con toda la información nos pusimos a trazar nuestros planes. A mi el cuerpo me pedía reunirme con el grupo que traía la Palantir y mostrarles mi sello familiar ante lo cual sin duda se pondrían a mi servicio y luego encabezar su marcha hasta la ciudad aniquilando a los rufianes. Una vez en la ciudad seguro que el gobernador sabiendo quien soy me daría la Palantir sin dudarlo. Pero desisití de ello pues nuestra misión requería secreto y que el enemigo creyese que la Palantir estaba en la ciudad para no cambiar el cruel destino que le esperaba a la ciudad. De este modo decidimos que lo que haríamos es interceptar a los rufianes en su camino a la emboscada para que la Palantir llegara sin problemas a la ciudad. Ya se que ser escolta no es trabajo para un futuro rey y sus camaradas pero era algo que debíamos hacer por un bien superior.

Dicho y hecho, tras capturar a uno de esos bellacos maleantes, y preguntarle con firmeza por sus planes, conseguimos que nos dijera todos sus secretos. Así emboscamos nosotros a los emboscadotes y dimos buena y rápida cuenta de ellos. Luego usando nuestras capas de invisibilidad seguimos al senescal hasta la cámara del tesoro, llenamos nuestros dos cofres y salimos por donde habíamos entrado. Llevamos los dos cofres invisibles y arcanamente protegidos al escondite que había hallado días antes y volvimos a la ciudad a prepararnos para la batalla que se avecinaba.

Todos los signos apuntaban la gran batalla que se avecinaba: la ciudad estaba mucho mas silenciosa de lo habitual, los ciudadanos iban rápida y nerviosamente a los sitios y evitaban en la medida de lo posible salir de sus casas cuyas casas habían fortificado en la medida de lo posible con la vana esperanza de que lo que su aguerrido ejercito no pudiera contener si lo haría un par de maderos clavados en las ventanas y puertas. Por otro lado, algunos ciudadanos ayudaban a los soldados a llevar provisiones a silos subterráneos por si la batalla desembocaba en u largo asedio. El resto de tropas se preparaba para la batalla y oteaba en el horizonte en busca de señales que indicasen que las primeras avanzadillas del gran ejército orco se acercaba. En estas circunstancias es cuando los grandes guerreros se crecen y como no podía ser de otra manera yo me sentí inmediatamente inspirado, encorajinado, con ganas de que el tiempo hasta que pudiese hender mis espada en putrefacta carne orca no se dilatase más. Buscando en mi interior, canalizando mi justa ira dirigí unas palabras que motivasen a los hombres, los que serían mis compañeros de batalla, para conseguir que se sintieran con fuerzas y animo para afrontar la descomunal tarea de resistir lo más posible. Puede que nos venciesen pero no sin antes matar una gran cantidad de esas criaturas inmundas y ver el terror en sus rostros de quien se sabe vencido por un ser inspirado por la verdad. Mi gran amigo Milinko quiso rebajar un poco la tensión e hizo un discurso cómico sin duda para desdramatizar la situación pues un noble heredero como el es capaz de encontrar mejores palabras, pero a veces el humor también da fuerzas.

No os relataré más sobre las tensas y largas horas de espera. Como era de esperar, cuando empezaba anochecer empezamos a oír el ruido que anunciaba el enorme ejército que se acercaba, el resplandor de la infinidad de antorchas que alumbraban esa noche que sin duda pasaría a la leyenda por la resistencia numantina de la ciudad de Tarbad. Ante la desproporción de los ejércitos y a pesar de las buenas fortificaciones de la ciudad, lo más normal es que apenas aguantásemos un par de horas antes de ser barridos. Pero pondría todo mi empeño en al menos aguantar toda la noche. Sin duda los orcos cejarían en su empeño cuando el ansiado alba aflorase por el horizonte.

Pronto comenzó la vorágine de la batalla, he de reconocer, que al igual que en medio de la naturaleza como montaraz, en medio de una batalla estoy en mi medio natural. Para que lo comprendáis soy como un depredador y ya tenía mi presa en frente: El Rey Brujo. Así que me puse en vanguardia, donde se forjan los héroes, junto a la mayoría de mis compañeros Gritones (Narlome, Galigorn y mi valiente hermano). No obstante algunos (Milinko y las dos hermanas de Narlome) se quedaron un poco más atrás, los dos chicas para usar sus poderes mágicos en la distancia y Milinko supongo que para cubrirlas como buen caballero que es.

En poco tiempo, ya me había hecho con un estandarte enemigo para atraer la atención de mi presa y llevarla a mi terreno, donde la aniquilaría sin compasión. El Rey Brujo pareció no hacerme caso como si fuera uno más. Al principio me desconcertó su actitud e intenté provocarlo usando su propio estandarte para empalar a un par de desgraciados. Pero el Rey seguía sin hacerme caso. Entonces lo vi claro, era temor lo que ocultaba bajo su máscara. Esa víbora me temía. Y no era para menos, mi justa ira era demasiado fuerte para sus viles trucos de sabandija. Esto me enfureció todavía más y me hizo volver hacia el frente tras llevar el estandarte enemigo a mi fortaleza. Acabaría con él, no podía huir siempre. Sin duda el ataque que dirigí junto a mis compañeros Narlome y Galigorn contra su frente les hizo retroceder y huir al final del primer día. Habíamos vencido en este primer vencido. El ejercito orco humillado huía con el rabo entre las piernas. Pero el coste de esta efímera victoria había sido elevadísimo, numerosos de nuestros guerreros habían caído. Entre ellos Idril y lo peor de todo, mi propio hermano había dado su vida por esta noble causa. Lucho valientemente, sin duda el honor de la familia se encuentra un peldaño más alto gracias a sus notorias acciones de esta noche La ira nubló mi mente y estuve a punto de arremeter yo solo contra el ejército que huía y empalar al rey Brujo. Pero Narlome y mi hermanastro me contuvieron. Aún había esperanza, podíamos buscar una hierba que podía traerlos de vuelta. Si ya me hubieran ungido, bien valdría el Athelas, pero aun no había llegado ese dichoso momento así que tendría que buscar otra extraña planta para traer de vuelta a mi hermano. Por fortuna esa planta crecía en esta zona. La encontramos y los trajimos de vuelta. También nos hicimos con alguna reserva de esta planta por si en el siguiente envite caía alguno de los camaradas. Nos resistíamos a volver al futuro y abandonar a estas pobres gentes a su destino.

La siguiente noche se repitió la historia, volvimos a resistir el empuje orco con nuestra notable aunque cada vez mas mermada fuerte. Por el contrario el ejercito orco seguía siendo enorme, apenas se notaban las bajas a pesar de que yo mismo derrote con todo facilidad a uno de esos estúpidos trolls enormes. El Rey Brujo seguía rehuyendome, sobre todo después de ver con qué facilidad derroté al pobre troll que tuvo la desgracia de encontrarse conmigo en batalla. También esta noche sufrimos bajas (otra vez mi hermano e Idril, las que esta vez se sumaron las otras dos trillizas y Milinko, que pese a defender posiciones muy retrasadas no pudo evitar caer derrotado). Consumimos hasta la última de nuestras hierbas en traerlos de vuelta y decidimos que mañana iríamos despertando si veíamos que la vida de alguno de nosotros corría peligro.

La noche en que finalmente cayó la ciudad, mis compañeros fueron despertando poco a poco hasta que finalmente sólo quede yo de mis camaradas. Cuando ví que ya la derrota era inevitable también me fui. No sin antes dejarle claro a ese cobarde del rey Brujo de que la próxima vez no escaparía. Su cuenta atrás había comenzado. La risa que emitió al oír mi amenaza se debió sin duda al miedo que tenía.

En el presente, le entregamos la Palantir a Gandalf, recogimos nuestro equipo y proseguimos nuestro camino a Minas Tirith. Pero lo que sigue a continuación será fruto de posteriores relatos.

martes, 30 de octubre de 2007

Camino a Tarbad

Largo tiempo ha pasado desde mi último relato y no pocas cosas he de contaros: luchas con bestias milenarias, terribles embrujos, viajes al pasado, reencuentros familiares, … Ha sido un duro camino antes de llegar a esta encrucijada en la que nos encontramos, frente a una batalla contra miles de orcos sedientos de sangre que sabemos que perderemos pero nuestro honor nos pide hacerles frente hasta nuestro ultimo aliento y llevarnos a cuantos de estos demonios podamos al infierno y que el nombre de Covadonga vuelva a resonar con fuerza a lo largo de toda la Tierra Media.

Pero no adelantemos acontecimientos. Retomemos el relato donde lo dejamos: la reconquista de Covadonga. Como bien os conté, yo y mis valerosos camaradas (mi valiente hermano menor, el tenaz guerrero enano, la intrépida exploradora elfa y mi aguerrido medio hermano medio elfo) habíamos retomado Covadonga para la causa del Bien y habíamos decidido viajar al sur para reconstruir lo que fue destruido y hacer de nuestro castillo el bastión del nuevo reino. Nuestros planes eran ambiciosos pero no la única manera de expulsar al mal es hacerle frente, matar a todos los enemigos sin tener clemencia, cada enemigo ensartado en mi espada nos acercaría al resurgir de Arnor, cada brujo aplastado por el hacha del enano nos acerca a la venganza, cada cabeza cercenada por la espada de mi joven hermano nos acercaría a nuestro destino, cada enemigo mutilado por la bella elfa sería una peldaño más hacia la torre del triunfo y cada ser maligno atravesado por las certeras flechas de mi hermanastro sería un duro golpe para nuestro enemigo.

A continuación me propongo mostraros mis planes, en primer lugar viajaremos al sur, a Minas Tirith, en busca de los mejores arquitectos y buenos soldados para convertir a Covadonga en un fortín irreductible. Luego marcahremos con nuestros hombres a liberar la mina de nuestro fiel amigo enano y que asi pueda reclamar el trono y la corono que merece por nacimiento. Después no dirigiremos a la fortaleza del Rey Brujo y lo expulsaremos definitivamente de Arnor. Así podremos reinstaurar los tres reinos de nuevo, desde Covadonga reinaremos en Cardolan, siempre fieles y leales a mi primo, que pronto reclamará su trono como rey de los hombres. Luego unidos a nuestros hermanos de Rohan marcharemos sobre Mordor para expulsar cualquier resquicio de mal. Finalmente expulsado el Enemigo, tomaremos el Harad y cualquier otra tierra que haya apoyado a esa víbora traidora de Sauron. Se que el camino va a ser largo y puede que no todos los que lo empezamos lo consigamos, incluso puede que ninguno de nosotros pero si que dejaremos hasta el último de nuestros alientos en esta causa. Estoy seguro de nuestra victoria, ya seamos nosotros o aquellos que alentados por la llama de nuestra justa ira sigan nuestro camino.

Ahora amigos os seguiré contando como nos ha ido en el comienzo de nuestra dura empresa. Como ya dije partimos hacia el sur siguiendo el curso del gran río camino de Rohan, pasando por las ruinas de la en otros tiempos prospera ciudad de Tarbad. El camino fue bastante tranquilo, los primeros días, hasta que una noche nos encontramos con una bestia maligna. Sin duda se trataba de una prueba más del destino, una metáfora de nuestro duro camino plagado de tachuelas que el Mal va poniendo en nuestro camino, ya que teme nuestra ira y sabe que no cejaremos hasta que podamos insertar mi espada en ese pedido Ojo. Fue sin lugar a dudas una lucha terrible que casi le cuesta la vida a alguno de mis compañeros de viaje, pero finalmente conseguí clavar mortalmente mi espalda en esa tortuga gigante que tantos marineros inocentes había asesinado. A la noche, felices por nuestra victoria y con la satisfacción del trabajo bien hecho, a pesar de que nuestra amiga Narlome había sufrido una grave herida en la pierna, nos reunimos alrededor de la hoguera para oír los relatos que mi hermano menor nos contó sobre la bestia maligna. No pude evitar recordar nuestra juventud junto a nuestro padre, nuestra formación en el arte de la guerra y en la cultura de nuestro pueblo. He de reconocer que mi hermano pequeño siempre fue más avezado que yo en lo que a cultura se refiere. Mi venganza me nublaba a atender a muchas de estas historias que nuestro padre nos contaba y centrarme en conocer más profundamente el manejo de las armas con las que destruir a mi enemigo. Siempre que recuerdo mi juventud pienso en que ya de aquella la huella de mi destino me hacia no disfrutar de la vida juvenil, de las conversaciones con mi padre, de los viajes a parajes asombrosos, …

Bueno después de estos recuerdos de mi juventud y la de mi hermano que por aquel entonces se asemejaba mucho a un pajecillo, volveré a la historia que nos ocupa. Varios días de viaje después llegamos a una pequeña aldea. Pronto un extraño fenómeno capto mi atención. Todas las gentes de este pueblo eran mujeres. Un hecho que inicialmente achaque a mi notable atractivo para el sexo opuesto así como el del resto mis nobles compañeros de viaje. Pronto comprendimos que algo no iba bien, así que decidimos ayudar a estas pobres desamparadas en nuestra cruzada contra el maligno. Hablamos con su líder y nos contó que una malvada bruja había echado una maldición sobre la aldea que acababa con todos los varones que allí vivían o nacían. No me llevó mucho saber lo que había que hacer: Sin duda había que matar a la bruja.

Nos dirigimos a la torre de la bruja y entramos en ella doblegando la endeble defensa de su entrada. Ya dentro de la torre nos vimos victimas de un extraño embrujo que nos transportó a una celda. Pero no hay celda que pueda retener nuestra ansia de venganza, nuestra sed inagotable de sangre orca. Pronto usando una escala conseguimos salir de la celda y acabar con los guardias orcos que la custodiaban. La escaramuza le costó la pérdida temporal de un ojo a mi hermanastro pero como decía mi padre: no se puede hacer la tortilla sin romper los huevos. Poco a poco fuimos tomando habitación a habitación en nuestra imparable subida hacia la maldita bruja. En el camino descubrimos que la torre era un más que interesante instrumento: al parecer por un lado se entraba por Cardolan y por el otro se salía en el harad. Que inmejorable lugar para poner en marcha futuros ataques contra estos traidores a la especie humana. Como os decía nuestra imparable ascenso iba aumentando nuestra ansia de matar, podía ver claramente en mi mente a esos dos jóvenes que haciendo un saludo arcano acababan entonando esas palabras que me guían en la batalla: MATA! MATA! MATA!. Se trata de una visión que tengo a veces en el clamor de la batalla, no se quienes son pero estoy seguro de que juegan un papel determinante en cada decisión que mi hermano y yo tomamos.

Finalmente alcanzamos lo más alto de la torre tras acabar con cuantos orcos, huargos y haradrim nos encontramos. Fue duro y mi hermano acabo seriamente herido, al borde de la muerte, pero estábamos tan cerca que no podíamos fracasar, ni renunciar, ni rendirnos, … Nuestro penúltimo fue terrible, un licántropo al que apenas hacíamos daño, menos mal que nuestro querido amigo enano, inspirado por la cercanía de una maga que matar se inspiró y de un terrible golpe lo mando al infierno al que pertenece. Ya solo una trampa mágica se interponía entre nosotros y la bruja y fue una vez más el más que sorprendente Milinko el que sorteó la trampa y acabó con la bruja. Volvimos al pueblo en el que se había quedado nuestra amiga elfa a recuperar su pierna e hicimos lo propio con nuestros heridos. Una vez que todos estuvimos recuperados volvimos a la torre a revisar lo que había dejado la bruja. Así nos enteramos que todo el pueblo estaba metido en el ajo, se trataba de unas adoradores de una antigua maga. Contuve mi ira y no las incineré a todas. No obstante dimos instrucciones en pueblos cercanos para que las tuvieran controladas. De nuevo mi sabio hermano nos iluminó con historias de unos magos llamados los Ishtari, yo me apenas recordaba haber conocido a uno llamado Saruman en mi infancia, un mago poderoso y bueno.

Solucionado este nuevo contratiempo en nuestro camino, volvimos a encaminarnos hacia el sur. Tras unas cuantas jornadas de viaje, llegamos a la ciénaga en la que se había convertido Tarbad. Allí vimos un pequeño campamento al que nos acercamos sigilosamente, cuando ocurrió algo extraño, nuestro amigo Milinko con su perfecta visión nocturna, de repente no vio y tropezó casi delatando nuestra posición. Era algo muy extraño, que sin duda fue superado por nuestra siguiente visión, en el campamento estaba Narlome, bueno en realidad estaba Narlome dos veces, o tres si contábamos a la Narlome que se encontraba apostada junto a nosotros. Tras la confusión inicial todo tuvo fácil explicación, se trataba de las dos hermanas gemelas de Narlome que el destino había vuelto a unir. Se trató de un momento emotivo de reencuentro familiar que ayudo a Narlome a recordar parte de su olvidado pasado. Decidimos que se unieran a nuestra cruzada y lo festejamos con alegría. Todos menos Milinko, que aparte de su extraño comportamiento anterior, tuvo un comportamiento poco digno frente a nobles damas además de que al ser una maga pues estaba intranquilo, así que para evitar mayores problemas decidimos que pasara la noche atado a un árbol.

Al día siguiente, seguimos nuestro camino atravesando la ciénaga de Tarbad. Allí nos encontramos con un simpático anciano llamado Gandalf, según me dijo mi hermano se trataba de uno de esos Ishtari, como Saruman y la maga malvada esa. Al parecer estaba buscando una bola de piedra llamada Palantir. Al parecer un objeto mágico poderoso, que permite ver en la distancia entre otras cosas. Milinko volvió a ofuscarse cerca de un mago y pronunció una extraña frase: "¿Que pipa fumas tabaco tu?". Decidimos ayudar a Gandalf a buscar la Palantir. Para ello, usando un encantamiento nos envió al pasado en un sueño, poco antes de la batalla que destruyó Tarbad. Allí empezamos a buscar la piedra además de proveernos de equipo de buena calidad a precio de ganga ya que pagaríamos con dinero y objetos soñados je je je. Hablamos con el senescal de la ciudad que no nos trato con el respetó que merece la familia de Covadonga y no nos ayudó nada. Sospecho de ese bellaco así que mandamos a la hermana maga de Narlome con una capa de invisibilidad a que siguiera a este individuo. El resto seguimos con tres claras misiones:

- Encontrar la Palantir.
- Hacernos con buen equipo que poder esconder en lugar seguro junto a la Palantir cuando la encintremos para que nos ayuden en nuestra causa al final del sueño.
- Buscar una estrategia de huida para cuando la batalla se ponga verdaderamente mal. Aunque el cuerpo nos pide quedarnos hasta el final con la vana esperanza de cambiar el terrible destino de la ciudad.

En próximos relatos os contaré como se resolvió esta épica batalla y como siguió nuestro camino hacia nuestro DESTINO.

sábado, 22 de septiembre de 2007

Juez de Menores de Granada

Os presento en el siguiente video (fuente: http://mediateca.educa.madrid.org/reproducir.php?id_video=mianzc4s1quh4cv3) a D. Emilio Calatayud Pérez, el cabal Juez de Menores de Granada en su intervención durante la V Tertulia del Consejo Escolar de La Comunidad de Madrid: "Familia y Escuela ante la Prevención de Conductas de Riesgo" celebrada en 2006. Con un verbo demoledor, este padre de familia da una lección magistral sobre lo que implica tener hijos. Aunque os parezca un poco largo conviene verlo completamente porque dice grandes verdades de una forma muy amena, con humor y un gran sentido común (que como ya sabemos es el menos común de los sentidos...)

sábado, 25 de agosto de 2007

Isla de Ons, julio 2007

Me acabo de acordar de que no se han colgado imágenes de la excursión de Los Gritones a la Isla de Ons así que aquí va una selección de las que saqué dicho día. Más adelante colgaré alguna de lo del Monte Pindo y Carnota y quizá algo más (depende de lo que me aburra en la farmacia y el material del que disponga en ese momento...) Espero que os gusten!


















Marcutus protegido del viento y el sol en su hemiiglú y Pablo dominando el badminton con maestría, esperando para un "smash"
























Mónica & Manuel (o M&M's...) en posado tipo Hola y, Eh! Pero qué demonios es eso que hay en medio de la playa?? Parece una enorme p***a!!



















Juan Carlos y Sergio captados muy "naturales" con el agua hasta los cataplines. Y las transparente y gélidas (porque frías es decir poco) agüitas de la isla.

















Macro de la arena(fotos raras especialidad de la casa...) y Sergio el "hombre-anuncio" del equipo ING-Renault de F1 (y gratis!)

Roma by night

Si, como ya hemos visto, Roma es una maravillosa ciudad a la luz del sol no lo es menos cuando el astro rey se ha puesto y es muy aconsejable retornar a los lugares visitados durante el día para verlos con su "atuendo" de noche. Sobre todo si es verano encontraréis el paseo especialmente agradable. Además alguno de los monumentos más conocidos (como la Fontana di Trevi) están demasiado atestados de turistas durante el día y es complicado verlos con calma o sacarse fotos sin "compañía" (de desconocidos se entiende) y al caer el sol dichos lugares estás más tranquilos y solitarios, propicios para sentarse un rato, por ejemplo, en la escalinata de la Piazza di Spagna o en los escalones de la fuente que hay en la Piazza della Rotonda ante el Pantheon y, como no en la Fontana... una charla con los compañeros de viaje quizá acompañada por una Peroni (la típica "birra" italiana junto con la Moretti o la Nastro Azzurro) escuchando el hipnotizante sonido del agua. Y desde luego también tendréis que trasnochar un poco si os apetece conocer la vibrante vida nocturna de esta milenaria ciudad (zonas de marcha del Trastevere, Spagna o Piazza Garibaldi). Y ahora unas fotitos de esta Roma nocturna:











(De izquierda a derecha y de arriba abajo: Rinconcito en el Trastevere; Fontanone del Gianicolo; Piazza della Rotonda; Fontana di Trevi; Teatro Marcello; Fontana delle Tartarughe; Vista de la omnipresente cúpula de San Pedro; Castel Sant'Angelo; Fiume Tevere, Ponte Vittorio Emanuele y Vaticano desde Ponte Sant'Angelo; Piazza di Spagna; Largo di Torre Argentina; Colosseo)
(Todas las fotos JM.Y.P. 2005-07)